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La Nueva Realidad del Arte

Por: Mónica Sofía Boluarte Chávez
29 de Agosto, 2020

La respuesta de los que trabajamos en el Arte es tan impredecible como las consecuencias de la Pandemia para el Sector. A lo largo de los últimos años y sobre todo meses, son las actividades digitales, la conexión creativa para que creadores y espectadores expandan historias de valor. Esta es una nueva realidad para el desarrollo del Arte en el mundo, mas no una ¨nueva normalidad ̈ y son las invenciones resilientes del contexto las que permiten una mirada diferente. En Latinoamérica las actividades artísticas independientes son las reacciones a la falta de información cultural y social para llegar a niveles y comunidades donde el sector público se manifiesta desde una perspectiva presupuestal con algunos proyectos y concesiones favorables con empresas privadas. El fenómeno parecía ser una ceguera voluntaria de muchos artistas, productores, educadores, asociaciones y gestores culturales e inclusive artesanos afrontaban una normalidad por vencidos. Hace unos años, en Lima, Perú cuando empezaron a manifestarse los nuevos formatos performance, stand-up, teatro en la calle, actividades culturales de enlace entre arte y tecnología, festivales y ferias independientes fueron los creativos jóvenes los que recrearon la atmósfera artística cultural en Lima debido a la participación activa del público. Este hecho llamó mucho la atención de entidades posicionadas como galerías, museos, teatros y organizaciones extranjeras para la cultura, es como si los nuevos creadores hubieran tocado la puerta del cielo desde la tierra para invitarlos a unirse a la fiesta que estaban organizando. Era un hecho que las dichas entidades iban a hacerse preguntas sobre cuál podría ser una mejor forma de vincularse con la sociedad; y desde luego la resonancia de nuevos ideales para trabajar en el Arte ya se siente en ciudades con una majestuosa historia cultural como Arequipa y Cusco. Hoy nos despierta una Pandemia mundial que sólo intensifica y reitera la transformación del arte sobre revelarse ante las falencias, injusticias e historias sin resolver, así como entretener, fantasear y cambiar las perspectivas de las sociedades del mundo. Las consecuencias creativas en el tiempo digital han recreado un espacio accesible de diálogo, experiencia audiovisual y nuevas narrativas que surgen de la nueva realidad que se solidariza con la imaginación incierta. Casos pertinentes para permanecer fortalecidos son el teatro, con obras dirigidas virtualmente sobre cotidianidades de la vida durante el confinamiento, así como la industria musical con streaming de bandas y artistas, las danzas coreografías de bailarines en espacios del hogar y al aire libre, la producción audiovisual y cine a través de plataformas para películas, festivales que agregan prioridad en la distribución de películas independientes y el boom de laboratorios de proyectos en diferentes etapas de creación, la reinvención de la atención gastronómica gourmet a través de nuevos formatos en su servicio; y también galerías, museos y organizaciones con exposiciones virtuales de pinturas, artesanías, textiles. Creemos que es solo cuestión de tiempo y creatividad que todas las manifestaciones artísticas se adapten al nuevo comportamiento y necesidad de los espectadores y consumidores de las sensaciones únicas que comparte el arte. Para concluir, la controversia sobre qué nos traerá finalmente el futuro acompañada de unas políticas públicas limitadas, nos aleja de una realidad única de investigar, observar y dialogar en un escenario herido desde mucho antes, que se ha fortalecido al crear y tejer nuevos caminos dispuestos a ayudar para resolver la supervivencia artística mundial. Al participar en el renacimiento de las actividades virtuales se redescubren y alivian incógnitas propias y sociales del contexto coyuntural porque siempre será derecho de todas y todos continuar haciéndonos preguntas de aspectos vitales que mejoran la calidad humana.